Emprender o no emprender

Motivaciones para emprender

Las motivaciones por las que una persona llega a emprender son variadas, distintas, únicas. Hoy analizamos algunas de ellas en esta entrada de Hablamos de Emprender.

Sé que las generalizaciones son aborrecibles e inclusive contraproducentes para cualquier análisis, sobretodo desde la crisis económica que amenaza con devorarnos a todos, hoy agrupamos las motivaciones de las personas emprendedoras en 2 grandes categorías:

Por un lado, podríamos charlar de la motivación clásica: una persona quiere transformarse en su propio jefe, poniendo en marcha un proyecto empresarial con ánimo de lucro (aproximadamente racional). Emprendimiento vocacional, por lo tanto.

Y por otra, la nueva motivación, que es nada más y nada menos que la supervivencia. Pura y dura. A un proceso, habitualmente más largo que lo cualquier humano debería aguantar, de pérdida de empleo; prosigue otro proceso en ocasiones tan largo como el primero, de busca inútil de un medio de vida; y se concluye con la creación de su empresa como el único medio de vida posible.

Y digo creación de su empresa con todas y cada una de las consecuencias. Pues es una compañía, por muy pequeño que sea su tamaño. Por irrelevante que sea su capacidad financiera. Por corto que sea su portfolio de produtos o bien su cartera en la gestión de clientes del servicio. Y como tal ha de ser enfocada, analizada, valorada, sufrida, descartada o bien emprendida.

Emprender o no Emprender, ésa es la cuestión

El clavo ardiendo de emprender

Resulta obvio decir que sujetarse a un clavo ardiendo no ha sido jamás una buena opción; ni tan siquiera una medio buena opción. En el campo profesional, considerablemente más de lo mismo: crear tu puesto no es más que sujetarse a un clavo ardiendo; lo que debes hacer es crear tu empresa.

Y la diferencia no es una cuestión semántica, sino más bien de término (el conceto, como afirmaría el Manquiña de Airbag). Pasar de una meta (propio puesto) a otra (propia empresa) implica un proceso de análisis, de trabajo sobre la idea empresarial hasta convertirla en proyecto empresarial hasta convertirla realmente empresarial que es indispensable SÍ o SÍ. Y en ese tránsito, en ese tiempo debe planear continuamente la pregunta: ¿Esta empresa es viable?.

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4 Comments

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  1. 2
    Bárbara

    Aunque a veces, esa salida empresarial forzada por la necesidad puede resultar una feliz oportunidad laboral en alguien que nunca se lo hubiera planteado, me gusta más ver proyectos de emprendedores vocacionales que proyectos planteados por necesidad. Lo triste es que cada vez hay más de estos últimos porque el mercado laboral no les da ninguna oportunidad de seguir ganándose las habas como asalariados/as. Y es duro y difícil tener que cambiar el chip.

    • 3
      juan

      Totalmente de acuerdo, la situación actual obliga a tirar más de la necesidad que de la creatividad, y eso creo que es muy negativo.

  2. 4
    Yoel Pedro Rodriguez Jimenez

    Yo acabo de renunciar a mi trabajo donde trabaje de supervisor, donde tenia aproximadamente 14 años…pienso que si, es dificil cambiar el chip de empleado a un nuevo comienzo de emprender nuestro propio negocio. Pero tambien entiendo que debes se asi, si fuera tan facil no huvieran empleados solo empresarios. Creo que todo requiere un proceso. Y estoy dispuesto a vivirlo.. Saludos!! #Analizaryactuar

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